Me siento tal cual El Principito, tenía mi rosa hermosa que me hacía compañía, pero aún así yo me sentía sola. Cuando me fui lejos, dejando atrás a mi rosa e hiriendo sus sentimientos, en ese momento me di cuenta que la necesitaba, no quería herirla, yo la amaba y quería protegerla más que nunca. Pero a diferencia de la historia animada, yo no pude volver con mi rosa, no me perdonó y ahora me duele demasiado su ausencia.